- Iconografía
- Jesús de la Salud y Buen Viaje, coronado de espinas y burlado
- Autor
- Desconocido; cabeza de barro cocido de principios del siglo XVI y cuerpo del XVIII
- Restauración
- 2004, Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
- Sede
- Iglesia de San Esteban
- Procesiona
- Martes Santo, en el paso de misterio
Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje
La imagen del Señor, de autor desconocido, reúne las características de estilo de la imaginería de mediados del siglo XVIII, sin embargo, el hecho de que su cabeza sea de barro cocido, mientras que el resto del cuerpo es de madera tallada, hace pensar que éste último se esculpiese para completar el busto que sería de época anterior y cuya ejecución podría fecharse a principios del siglo XVI. Hay autores, por tanto, que defienden la idea de una intervención en dicho siglo XVIII en la imagen ya que está documentada una intervención en el templo, pudiendo aprovecharse ésta para adecuar la imagen al nuevo gusto imperante en la época. Según el profesor don José Roda Peña la escultura puede relacionarse formal y estilísticamente con un Ecce Homo conservado en el convento de Santo Domingo el Antiguo de la ciudad de Toledo y que procede del desaparecido monasterio de Santa María de las Dueñas de Sevilla.
Debió ser en el siglo XVIII cuando se le incorporó el cuerpo de madera tallada revistiéndose con una clámide de tela encolada y pequeños motivos florales estofados, igualmente parece que sería en este momento cuando se incorporaron las cinco lágrimas que prestan a su rostro ese aire de tristeza y profunda humanidad que le caracteriza.
La iconografía de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje nos muestra al Redentor sentado sobre un sitial del pretorio, una vez terminado el suplicio de la flagelación, coronado de espinas, cubierto con una clámide púrpura y entre sus atadas manos, una caña en forma de cetro como atributos de su realeza. Es esta una de las imágenes pasionistas más originales y significativas de las que procesionan en la Semana Santa sevillana, originalidad que le viene dada por una serie de elementos distintivos como el ser la única imagen del Señor que tiene lágrimas de cristal o su mirada fija y entornada que denota una gran concentración interior y finalmente un detalle que puede parecer anacrónico respecto al momento pasional que representa, como es el hecho de que presente esas profundas heridas en las rodillas, que iconográficamente siempre han representado las imágenes cristíferas como consecuencia de las caídas sufridas en el camino hacia el Gólgota, si bien sería posible que se las produjeran posibles caídas durante la flagelación.
Hay autores que defienden la idea de una intervención en el siglo XVIII en la imagen, ya que está documentada una intervención en el templo, pudiendo aprovecharse ésta para adecuar la imagen al nuevo gusto imperante en la época.
Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje
Cultos y agenda
Próximos cultos
- 21novTraslado a la catedral con Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen ViajeSábado
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- 22novProcesión extraordinaria con Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen ViajeDomingo
- 20dicMisa acción de gracias por el centenarioDomingo
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